La riqueza de la novela corta mexicana no corresponde con los escasos y esporádicos acercamientos de la crítica especializada y la divulgación periodística dentro y fuera del país. Salvo algunas obras generales y antologías, lo evidente es la ausencia de una visión de conjunto que explore con profundidad las características formales de las obras y su inserción en la historia, la crítica y la poética de este filón de la narrativa mexicana.

Buscando enmendar esa carencia, Una selva tan infinita ofrece un diálogo múltiple sobre la novela corta en México.  Sus dos volúmenes reúnen treinta y cinco aproximaciones panorámicas de narradores,  ensayistas y académicos: testimonios, ensayos literarios, estudios comparativos de características formales o temáticas entre diversas obras, así como análisis autónomos sobre algunos autores integran el índice de esta obra. Sus colaboradores tienden una red de significados críticos sobre las tendencias narrativas, las actitudes de grupo y las expresiones personales, los lugares de encuentro y los puntos de fuga entre algunos de los autores y las obras más representativos de este género.

Los cuatro capítulos del segundo volumen de Una selva tan infinita abordan la novela corta en México desde mediados del siglo XX hasta la primera década de la centuria actual. En el primer apartado, Bernal Herrera Montero, Rodrigo García de la Sienra, Edith Negrín, Elizabeth Corral y Norma Angélica Cuevas se ocupan de obras canónicas como Aura, El apando, Las batallas en el desierto, Cementerio de tordos y Elsinore.  En “Rupturas y cercanías”, Alejandro Toledo, Sara Poot Herrera, Luzma Becerra, Alfredo Pavón y Hernán Lara Zavala estudian autores (Tario, Rulfo, José Agustín, Galindo y Zalazar) y narradoras (Poniatowska, Castellanos y Luisa Josefina Hernández) que renovaron la tradición con propuestas disidentes. Reunidos en “Cruce de caminos”, los artículos de Elsa Rodríguez Brondo, Víctor Hugo Vásquez Rentería, Federico Patán, Martha Elena Munguía Zataraín, Miguel G. Rodríguez Lozano y Raquel Velasco tratan novelas que dialogan entre sí, rompiendo límites narrativos y temporales. Finalmente, algunos “Parajes de otro nuevo siglo” son analizados por Emily Hind, Anadeli Bencomo, Gabriel Wolfson y María Esther Castillo, a través de las obras de Bellatín, Rivera Garza, Villoro, Clavel, Alcocer y Luis Arturo Ramos.